miércoles, 7 de octubre de 2009

El verde que recubre la roca

Verde, ocre y amarillo, los colores del otoño… La luz y la humedad contribuyen al crecimiento del musgo, transformando el panorama circundante en un delicioso bosque de enanitos donde pasear sin rumbo fijo es todo un placer.

3 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Si que es bonito!!! muy bonito.

Por aqui esta todo tan seco que es mas dificil disfrutar de tomas como esta.

Besos

Begoña Sánchez dijo...

Parece una alfombra tierna y mullida para hacer más agradable el paseo a esos enanitos.
Buen encuadre

Besos

jgbarber dijo...

Gracias por pasar. Es que son "guays" los bosques de enanitos... Besos,