lunes, 7 de septiembre de 2009

Nos perseguían las nubes

Un sábado caluroso, cinco horas caminando a pesar de las nubes blancas que nos venían pisando los talones. Un panorama de montañas azules, pinos y vacas; desde la fuente de la Hiedra, el camino del Ingeniero asciende progresivamente por las laderas de la Sierra de Malagón hasta alcanzar el collado del Boquerón, doce kilómetros recorriendo un hermosísimo bosque de pinos. Esta primera parte es absolutamente deliciosa, las praderas de helechos llegan hasta los pies de los pinos y el musgo recubre piedras y árboles. Un par de fuentes permiten reponer el líquido elemento, la del chozo de Majalbrezo y la de las Heras. Ocho kilómetros más por estas tierras de gabarreros. Alcanzamos el vértice geodésico de Cabeza Renales y completamos así una jornada de veinte kilómetros con un desnivel acumulado ascendente de setecientos metros. Pinos, helechos y los bloques del granito guadarrameño.

2 comentarios:

Begoña Sánchez dijo...

Te describes perfectamente en tu perfil;..."No soy más que una sombra en la montaña"...
Pero una sombra respetuosa con la Naturaleza y generoso al punto de compartir todos estos momentos con nosotros, con tus detallados comentarios y tan bellas imágenes.
Gracias
Besos

jgbarber dijo...

Gracias Begoña, es que lo de la montaña es una absoluta pasión y disfruto con cada salida. Besos,