lunes, 23 de noviembre de 2009

Paisaje vertical

La Pedriza, un paisaje vertical con lajas doradas donde crece una vegetación escasa y resistente, como los escaladores que recorren sus paredes. A veces es suficiente con aferrarse a una grieta mínima y disminuir las necesidades para poder sobrevivir. Una lección aplicable perfectamente a la naturaleza humana. Por eso me gusta la rudeza de este paisaje, una explicación perfecta sobre la importancia del necesitar poco sobre el tener mucho. Hace poco escuchaba la estrategia de cambiar el “quiero que” por el “tengo que”, una sutil diferencia que puede mover montañas. Hay muchas razones para ser feliz cada día. A mi me gusta levantarme pronto y tomar un café esperando el nuevo amanecer; eso es lo que hice ayer antes de dar el paseo por la Pedriza. Es que las emociones se contagian!!!

3 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Que bonito es disfrutar de lo que la naturaleza nos regala todos los dias.

Bonita fotografia.

Besos

Begoña Sánchez dijo...

A pesar de la belleza de la fotografía con ese color dorado de la roca y esos árboles sobreviviendo a pesar de la dureza y adversidad del suelo...me quedo con tu sabia reflexión.

Besos

jgbarber dijo...

Bueno, yo creo que un ánimo positivo siempre ayuda a sortear las dificultades y además pienso firmemente que las emociones se contagian. Besos,