martes, 3 de noviembre de 2009

Los rojos de las hayas

Los rojos de las hayas con su alfombra vegetal, entre los ocres y amarillos. El hayedo de Montejo es una maravilla natural de especial protección. Hace años que no paseaba por aquí, el tener que pedir cita siempre condiciona la visita, aparte de los cien kilómetros que separan el paraje de la capital. En otoño y en fin de semana es prácticamente imposible acercarse al estar controladas las visitas pero esta vez han coincidido un cúmulo de circunstancias favorables que me permiten disfrutar de una tarde agradable a pesar de la escasa luz que se filtra en el hayedo.

5 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Que pena que tenga que estar todo tan controlado!!!,por que no se puede visitar sin cita?

Cuanta belleza tiene esta foto.

Besos

Begoña Sánchez dijo...

Esta imagen podría ser la definición de otoño: colores ocres y amarillos con un suelo alfombrado de hojas.

Seguramente este lugar luce tan cuidado al estar controladas las visitas, por un lado es una molestia pero por otro es la única manera de salvaguardar ciertos parajes.

Besos

Mariluz dijo...

Me encantan estas "alfombras naturales", es una gozada pisar por ahí. En otoño, no salgo de los hayedos, estoy rodeada de ellos y la sensación que se vive dentro es inigualable. La pena es que el momento álgido del otoño dure tan poco, ojalá durase semanas. En tu foto ya veo que algunos árboles ya han perdido las hojas, pero otros aún conservan unos rojos estupendos.
No me canso de ver estas imágenes.
Un abrazo!

jgbarber dijo...

El Hayedo de Montejo es un espacio natural protegido de la Comunidad de Madrid. Es un bosque muy pequeño, antigua dehesa del pueblo de Montejo, calificado como el hayedo más meridional de Europa aunque por lo visto hay hayedos en Sicilia, más al sur que la Comunidad de Madrid. El paso está restringido y las visitas hay que acordarlas previamente y se hacen con un guía del parque. No es tan natural como los hayedos del norte pero es un lugar increíble, lleno de magia y colorido. Lástima que las fotos no acaben de transmitir la emoción del lugar. Besos,

Joan Canal dijo...

Es un placer poder pasear por estos parajes y disfrutar de esta estación que dura muiy poco.

Preciosos colores y maravillosa lfombra la que has recogido en esta foto.

Salud