jueves, 19 de agosto de 2010

Atrapando nubes

Media tarde de un día soleado y con nubes de algodón. Caminaba sin prisas hacia el Jardín Japonés, uno de los rincones más bonitos de la ciudad, mientras el sol se mantenía todavía bastante alto en el cielo. De esta manera podía recrearme y contemplar tranquilamente el entorno desconocido, absolutamente nuevo para mí. De repente me vi sorprendido por una trampa de nubes en plena acción, un gran espacio a modo de agujero negro donde la luz esperaba el momento de saltar sobre la nube despistada que pasaba por allí. La hermosa nube blanca, encerrada en el cubículo interior conformado por el metal y el cristal, espera su oportunidad suspendida por encima del jardín artificial. Apenas un instante. Las nubes no son como los pájaros pues a diferencia de las aves, son capaces de entrar y salir de las jaulas de cristal en cualquier despiste de su guardián, volviendo a surcar libres los cielos de la ciudad. Una agradable sorpresa, entre la ilusión y el deseo, que no siempre es fácil encontrar.

9 comentarios:

Ñoco Le Bolo dijo...


A eso le llamaría tener ojo fotográfico. Todo está ahí, listo para que tú lo atrapes... y bien

Saludos

CR LMA
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CARLOS dijo...

Muy bueno, las nubes encerradas en la caja de cristal, genial. Saludos.

Mª Angeles y Jose dijo...

Que bonitas quedan las nubes atrapadas en el edificio....

El efecto es precioso.

Besos

Begoña dijo...

Afortunado tú de estar en el momento justo y saber ver

Felicidades

Besos

Paco dijo...

El cazador de nubes. Una fotografia de lo más original, felicidades por ver, lo que otros no son capaces.

M.Carmen dijo...

Una foto original, digna de premio. Hace falta la chispa de tu genialidad para darse cuenta

Elsa dijo...

Genial. Muy bonita y original fotografía. Me gusta como lo cuentas...

Un abrazo

frajam dijo...

Estupenda foto.

A eso le llamo yo tener buena vista y encontrar el momento justo para recrear una fotografía así de buena.

Me ha encantado, hacia tiempo que no ponias una foto tan de tu estilo.

don fernando dijo...

Eso es estar en el sitio justo en el momento oportuno, ¡que maravilla! me ha encantado. Un abrazo