domingo, 21 de noviembre de 2010

Bodegón de otoño

En casa todo el día, aprovechando el descanso del domingo por poner un poco de orden en la vida. Un bodegón con algunas cosas que había por la cocina, frutos naturales de otoños pasados cubiertos por el polvo de los años. Marrón otoño, decían de aquellos ojos de gata. Encuentro de nuevo cómo escribir cigüeña pues la diéresis había desaparecido de mi teclado y me costó trabajo volver a encontrarla. El frío aparece sin avisar y la tarde casera se agradece; ayer en Segovia se notaban los cinco grados menos que marcaba el termómetro. Al otro lado de las montañas siempre hace más frío pues es cara norte y la ciudad se encuentra a mayor altitud. La Mujer Muerta ya perfilaba de blanco su rostro. Por la mañana estuvo lloviznando y la luz es hermosa, ayer había luna llena y hoy, a ratos, entre nubes, aparecen retazos del arcoíris. Al fondo, también desde aquí es posible apreciar cómo las primeras nieves cubren de blanco la cresta de las montañas. Nada que hacer más que leer un rato, dormitar en el sofá, contestar el correo, revisar las últimas fotos. No hay transición y enseguida se hace de noche, como si de repente apagaran la luz con un gigantesco interruptor. Sin rastro de la luna oculta por densas nubes que limitan la visibilidad y ocultan el horizonte. Me gusta, desde la costa, contemplar esa línea delgada que une el cielo y el mar pero aquí, con las montañas, parece que el horizonte es menos horizonte. El otoño es la estación más melancólica del año y algunos días, como hoy, siento que me invade la pereza. A veces es bueno no hacer nada y dejarse llevar sin ningún tipo de contemplación. Creo que es el momento de tomarme una cerveza…

3 comentarios:

CARLOS dijo...

Un curioso bodegón muy original, original y precioso. Buena foto. Saludos.

Abi E. dijo...

Hola Jose desde luego es muy bueno no hacer nada y luego descansar un rato, jejejeje.
¿Y los piñones? que bien tiran las piñas para prender la cocina.

Un abrazo
el lio de Abi .weebly
el lio de Abi

don fernando dijo...

Bonito bodegón de naturaleza piñonal, diría yo. Una macro genial. Un abrazo.