
Hoy viajo sin salir de casa; con Internet tenemos todo mucho más fácil pero tampoco es algo imprescindible. El otro día comentaba la sensación de que a veces el tiempo pasa muy despacio pero, sin embargo, ¡todo pasa tan deprisa! Necesito las mañanas de los domingos para poner en orden mi vida. Hace un día más bien desapacible y eso me crea un menor sentimiento de culpa por haber faltado a mi habitual cita con la montaña pero está claro que no se puede llegar a todos los sitios y a veces es necesario parar y reflexionar.
Siempre es bueno tener flores a mano; también me gustan las hojas de los ginkgos y las hojas rojas de los arces palmeados del Japón, que me recuerdan a los dedos largos de las lagartijas.
2 comentarios:
Los domingos no salgo de casa, es un tiempo extraordinario para "re-componerme" de los abatares y cansancios semanales. Se acerca la primavera...
Ya no sé si es que se acerca la primavera o si es que nunca se ha ido, pues realmente este año no hemos llegado a tener un invierno de verdad. Una "cura casera" a veces es necesaria pero, desde mi punto de vista, siempre es algo bien agradable. Salvo que tengas que quedarte encerrado por obligación. Besos
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