
En medio de la corriente, un pequeño enclave totalmente aislado y colonizado por narcisos se mantiene a flote como puede, a pesar del ímpetu del río alimentado por las nieves que aún permanecen en lo alto de la montaña. Algunas flores se mecen dulcemente, más bien resisten firmemente en su exigua posición ganada a la tierra firme; no parece, sin embargo, que se puedan mantener así durante mucho tiempo. Enfin, el colofón de un paseo matutino a Charca Verde disfrutando con la luz y con las vistas…
5 comentarios:
Curioso lugar han elegido las flores para crecer..bonito efecto el conseguido.
Besos
Preciosa tu isla con ese agua sedosa alrededor. Bien vista!!
Estos colores son muy tranquilas.
Sin embargo, me dan una impresión de gran alcance.
Una perfecta alusión a Narciso mirándose y admirándose en el espejo del agua. Un abrazo
Me gustó el detallé y aproveché el agua y el movimiento de las flores. Saludos cordiales,
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