
Cierto, al final acaba saliendo el arco iris, un puente de colores entre la tierra y el cielo. La torre Picasso brilla con los últimos rayos del sol y equilibra la imagen. Ya pasó la tormenta. Algunas grúas destacan en el perfil de la ciudad mientras las nubes de algodón viajan sin prisa. Dice Kirmen Uribe que los días felices “pasan deprisa, demasiado deprisa, y enseguida se desvanecen”. A mi me recuerdan a las nubes.
4 comentarios:
da igual que esten las gruas, la belleza del arcoiris lo llena todo.
Besos
Ese balcón es un verdadero tesoro ;)
Bonita reflexión para terminar este día que se desvanece para dejar paso a la noche.
Besos.
Que razón tienes, la foto preciosa. Un saludo.
Tus colores son realmente los españoles.
Es sólo el espacio de español!!!
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