
Avanzando por el camino de la Tubería llegamos al mirador de las Canchas, justo frente a la mole de la Maliciosa. Es una de las vistas más bonitas de todo el valle. Buscamos la senda Ortiz a través de un bosque claro de pinos, en vez de dar la vuelta por la pradera de Walpurgis. Un camino alternativo en el que, evidentemente, non nos cruzamos con nadie.
3 comentarios:
muy bonito lugar...ese cielo es precioso.
Besos
Hola Jose y que bien se disfruta de la soledad en estos lugares.
Un abrazo
Hola Jose:
Estando en buena compañía a veces se agradece el no cruzarse con nadie, y más en ese marco.
Un abrazo.
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