
La pared de Santillana en todo su esplendor; arbolitos blancos, nieve y cielo gris haciendo un bonito contraste. Lo que más llamaba la atención eran los árboles con sus lucecitas blancas. Un buen día de montaña, de esos que crean afición, de los que no encuentras a nadie y acabas, cansado y feliz, al final de toda una larga jornada.
3 comentarios:
Me gusta la toma,muy captada la nieve en contraste con el cielo y la montaña,buen ojo.
Saludos.
Hola Jose, me gusta la foto, pero la anterior con los árboles helados es una pasada.
Un abrazo
Documento grafico de las nevadidas que caen. Saludos
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